viernes, 7 de junio de 2013
YO CREO QUE SI NOS PONEMOS DE PUNTILLAS TOCAMOS EL CIELO
Esa frase que dijo Andrés es como para crear un archivo y guardarla.
Era el domingo 2 de junio y estábamos participando Alfredo, J. Pascual, Andrés y yo en el III Cross Solidario Sierra de la Demanda organizado, por Gabi y Carmen.
Para quién no lo sepa, somos los mismos 4 que en noviembre intentaremos terminar la Behobia-San Sebastián.
El día estaba nublado, pero con buena temperatura para correr y caminar (que es lo que hicimos nosotros).
Antes de comenzar, dimos buena cuenta de una empanada que trajo Andrés y le pegamos un par de meneos a la bota; no nos terminamos todo por vergüenza torera, que no por ganas, pero había que caminar y no parecía lo más aconsejable.
Como yo ya la he hecho más de una vez, no se me ocurre nada nuevo para describir esta prueba, así que hago un relato poco original.
Las dos "Aes" (Alfredo y Andrés) comenzaron imponiendo un ritmo que nos costaba seguir a las dos "jotas" (Jesús Pascual y Jesu) de tal forma que parece que las parejas para la carrera de noviembre ya están definidas.
Puede que por ese comienzo (y porque no apretaba el sol), el caso es que durante toda la mañana mantuvimos un ritmo bastante alto.
Llevábamos ya un buen rato caminando y, en un puesto habilitado por la organización para reponer fuerzas, decidimos sacar la bota, inédita hasta el momento. Resultó providencial, dónde sólo había sandía, aparecieron dos sartas de chorizo, un trozo de queso, pan, vino tinto para acompañar y, por el abrazo que se pegaron, un viejo conocido de Andrés; digo que el conocido "apareció" porque ninguno se había percatado de la presencia del otro hasta pasado un ratillo.
Volvimos a emprender la marcha y en una de las múltiples subidas que había fué cuando Andrés pronunció la frase que da título a la entrada. Genial.
El resto fue seguir caminando, llegar a meta, comer la paella, vermú en Ibeas y cada uno a su casa.
Total un día más disfrutando con la gente de Cueva.
Y el sábado que viene la clásica Cueva/Burgos-Monasterio San Pedro Cardeña-Cueva.
Un no parar.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

