domingo, 16 de noviembre de 2014

DE LO NUEVO, LO QUE NO LO ES, LO SORPRENDENTE Y LO ALUCINANTE.



 Que el fin de semana pasado estuvimos en un albergue de S. Sebastián 16 personas de Cueva y una más a la que “adoptamos”, no es nuevo, porque es el tercer año que lo hacemos.
Que disfrutamos mucho compartiendo charla, comida, cañas, pinchos, ronquidos, madrugadores, etc. no es nuevo, porque es el tercer año que lo hacemos.
Que este año éramos NUEVE corriendo La Behobia (20 kms. que se dicen pronto), eso sí es nuevo.
Que de los nueve, tres eran chicas, eso sí es nuevo y sorprendente.
Que de los 6 que faltan, había dos jóvenes, eso sí es nuevo y sorprendente.
Que se respira una excelente relación-convivencia entre padres, hijos, amigos…eso no es nuevo, pero puede resultar sorprendente
Lo alucinante es la nube en la que hemos estado todo el fin de semana.




Enlace con fotos:

martes, 27 de mayo de 2014

A TORO PASADO

   Ahora, y durante unos pocos días, en la mayoría de los medios de comunicación (no confundir con información), habrá tertulianos que analicen los resultados de las elecciones europeas.
Y, no sé por qué, me parece que buena parte de sus esfuerzos van a ir dirigidos a “reconducir” esos votos que se han desmarcado hacia nuevas formaciones, rompiendo el bipartidismo PPPSOE.
Paralelamente, una doble ofensiva por parte del gobierno y de gurús de la economía (potentes empresarios a quienes esta crisis ha servido para ser más poderosos) van diciendo, unos, que su partido ha sido el más votado y otros que, gracias a las medidas tomadas por los gobernantes, estamos saliendo de la crisis (¿¿¿???), añadiendo, que no se nos olvide, que deben terminar de rematar la faena haciendo algún ajuste más.
Vamos, que de ahora hasta las elecciones municipales (dentro de un año más o menos), va a ser una campaña feroz, desde distintos frentes y con todo a su favor (medios de comunicación como altavoces y unas enormes posibilidades económicas) para desbancar a quienes amenazan SU estatus.

Será cosa nuestra discernir qué intereses defiende cada uno y cómo lo hace. Seguro que PODEMOS.

domingo, 18 de mayo de 2014

CUANDO LAS COSAS DEJAN DE SER NOTICIA



Algo tenía que poner como título y, la verdad, no se me ocurre nada.

Puede que sea una sensación mía, que llevo ya tiempo colgando las cosas que hacemos en el pueblo. La cuestión es que Cueva tiene una serie de actividades que podríamos denominar "clásicas" porque se vienen repitiendo de forma anual; tanto es así, que algunas ya son tradiciones. 

Cualquiera que tenga relación con el pueblo podría hacer una lista  que no se alejaría mucho de las 10 cosas.

Y son diez cuestiones en las que la implicación a la hora de organizar, de trabajar, la participación, el buen ambiente y la satisfacción por cómo se ha desarrollado cada una de ellas ya no son noticia para nosotros y, en un alarde quizá demasiado presuntuoso, diría que tampoco sorprende a ninguno de los pueblos de alrededor. De ahí el título de la entrada.

Bueno, ya que me estoy empezando a repetir, pues eso, "reconocer, (reconocernos)" a todo el pueblo esa gran tarea que se está haciendo con estas cosas extraordinarias que ya no son noticia.

Decir también que en la Romería de este año, hubo una decena de coches de época gracias a la colaboración de personas de Salgüero.

Por último os dejo este enlace  https://picasaweb.google.com/lh/sredir?uname=jemasuri&target=ALBUM&id=6014672594410372369&authkey=Gv1sRgCJbqzP6D-cOfIw&feat=email
 en el que se pueden ver las fotos (que me ha pasado Julio) de parte de lo que ha sido ese fin de semana.


miércoles, 29 de enero de 2014

UN CUENTO DE CINE



Érase una vez, en un pueblecito llamado Cueva, donde algunas personas que allí vivían llevaban mucho tiempo queriendo ver una película como en el cine, con la imagen grandooooota y el sonido bien aaaalto.
Parecía que lo más difícil, tener un lugar donde poder hacerlo, acondicionado y equipado, estaba solucionado hace años. Sin embargo, lo que más costaba era buscar una fecha ¡QUÉ COSAS!
Un día, por fín, se decidieron y dijeron: “del próximo sábado no pasa”. Entonces, una chica, que se llamaba Carmen, se encargó de elegir una película; se titulaba “INTOCABLE”, basada en algo que había sucedido de verdad y que mejor la véis vosotros y sacáis vuestras conclusiones. Sólo os digo que a las 19 personas que la vieron les gustó mucho.
Cuando se terminó la película, Carmen, aprovechando que estaba todo a oscuras y la gente distraída, tenía preparado en una mesa refrescos y algo para comer. Resultó genial.
Todo el mundo estaba alegre y entre sorbos y mordiscos, se hablaba de la película, de que alguno había tenido un poco de frío, de más títulos para próximas ocasiones,… ¡qué sé yo de cuántas cosas!
Así fue como se hizo realidad ese deseo que tenían algunas personas, que vivían en un pueblecito llamado Cueva, de ver una película como en el cine, con la imagen grandooooota y el sonido bien aaaalto.

Y colorín, colorado, este cuento de cine se ha acabado.

UNA MAÑANA BIEN APROVECHADA




El domingo casi todos los andarines habituales de Cueva más unos amigos de J. Pascual y sus hijas, quedamos para hacer la ruta que va desde Ura hasta Castroceniza. Andrés iba un poco tocado porque tenía un dolorcillo de cabeza que él atribuía a la vida sana que llevó la noche anterior.
A ratos camino, a ratos sendero, el trayecto discurre por el desfiladero del Río Mataviejas (a saber el por qué de este nombre).
El recorrido no presentaba ninguna dificultad, algo que ya intuíamos, y era corto; esto permitió que estuviesen con nosotros Elena y sus amigas aportando alborozo a la expedición.
Con sol, entre buitres, rocas, fandanguillos y alegría llegamos a Castroceniza. Llama la atención la cantidad de tejados y construcciones derruídas que hay.
Allí almorzamos, y a Andrés, gracias a la aceiterilla que llevaba, se le pasó el dolor de cabeza. Un poquito de charla y regreso a Ura. Climatológicamente, la mañana empezaba a empeorar ligeramente.
Más de uno se estará preguntando ¡¡¿¿esta vez no tenían comida???!!. Pues no, pero había plan alternativo porque nos acercamos a Covarrubias, donde se celebraba el fin de semana de la matanza, con la intención de meternos al cinto un par de pinchos.
Estábamos en ello, de hecho teníamos los coches aparcados, hueco en la barra de un bar y casi toda la lista de lo que íbamos a beber, cuando surgió que no podíamos dejar de ver una ermita del S. XXI, ubicada en el paraje de los Sabinares del Arlanza, erigida en honor de San Olav.
Es una construcción digna de ver y, lo mejor con diferencia, tuvimos la suerte (por eso nos marchamos apresuradamente del bar) de que un guía nos explicó todo lo concerniente a la ermita de forma muy amena. Un lujo.
Pues nada, con un poco más de conocimiento en la cabeza nos volvimos a Covarrubias. Ya no había tanto sitio para los coches y en la barra del bar del que nos habíamos marchado para ver el monumento ya no cabía un alfiler. Allí nos estábamos deleitando con la consumición cuando llegó una charanga (que se puso justo al lado nuestro) a poner la nota musical de la mañana. Andrés conocía a uno de los músicos ¡este hombre conoce gente en todas partes!
Un pincho más tarde, en otro bar del pueblo, dudábamos de acercarnos a visitar (o no) un pueblo hecho a escala en Quintanilla del Agua. Finalmente no lo hicimos porque íbamos a fastidiar a la persona que lo enseña, dado que eran las tres de la tarde. De manera que a los coches y cada mochuelo a su olivo.
Llegamos a casa a eso de las cuatro habiendo hecho, desde las 10 de la mañana, turismo senderista, turismo cultural, turismo gastronómico y turismo musical, todo, sin ningún tipo de prisa ni de agobio.

No me digáis que no fue una mañana completita.
Para ver las fotos pinchar el enlace de abajo

miércoles, 8 de enero de 2014

RESUMEN DE LAS NAVIDADES CUEVACHAS


  Hola, de nuevo en el blog, comenzando el año 2014 con la paciencia entera y las ilusiones puestas en él intactas todavía.
Desde aquí, en la medida de lo posible, seguiremos dejando constancia de las cosas que hagamos, opiniones, inquietudes y de lo que vaya surgiendo.
De momento, un resumen de lo que ha pasado en nuestro pueblo desde el ya lejano puente de la Constitución hasta la noche de reyes.
El 7 de diciembre, sábado, tuvo lugar “La clásica de los huevos”. Con este nombre rebautizó J. Pascual a la jornada navideña de años anteriores. Todo porque el año pasado él y yo subimos corriendo desde Burgos, montamos el belén y la estrella que dan ambiente navideño al pueblo y en la escuela comimos unos huevos con patatas fritas y picadillo. Este año volvimos a repetir, uniéndose a la carrera desde Burgos Alfredo, Andrés y J. Martín (estos dos se volvieron antes) e intentamos que desde S. Millán lo hiciera alguno más, como así fue pero nos faltó coordinación con Sara y Luismi que no nos vieron y echaron a correr por la carretera y Javi que llegó algo tarde y nos lo encontramos por el camino, por eso no están en la foto. Con Isma, Marian, Andrea y Edurne no ocurrió lo mismo; allí nos estaban esperando.
La novedad consistía en que se iban a comer pronto los huevos con el picadillo y las patatas fritas (fue mientras comíamos que se le ocurrió a Jesús el nombre), dejando para después montar el belén, con la esperanza de que hubiera más niños (y sus padres) en esto de adornar el pueblo y cantando villancicos.
Como la mayoría de las actividades que se hacen en Cueva, hubo un ambiente fenomenal y ninguno puso caras raras a la propuesta de repetirlo en años venideros; no en vano, se ha puesto el nombre de “La clásica de los huevos” y eso le da un empaque que cualquiera se arriesga a no inscribir su nombre en la lista de participantes de tan prestigiosa carrera.
El 14 de diciembre, tenía reservado para Cueva un papel destacado en la celebración de la Marcha Solidaria organizada por Ibeas.
Desde nuestro pueblo salían aproximadamente 90 ciclistas, 20 corredores y 150 andarines. Por circuítos diferentes, iban a recorrer distintos pueblos de nuestro municipio y a su regreso debíamos estar preparados para agasajar a los participantes con lo que había dispuesto la organización. Nosotros nos encargamos de hacer los pinchos de chorizo y morcilla, de Ibeas llegaron con un perolo de sopas de ajo, había bebida y cortezas.
Lo que más trabajo nos llevó fue el asunto de los pinchos porque desde aproximadamente las 11 de la mañana hasta las 14:30h los participantes en las distintas modalidades de la marcha iban llegando a cuenta gotas. Era necesario que organizarse y coordinarse muy bien porque no se podían hacer (ni sacar) todos los pinchos a la vez y había que estar muy atentos de que no faltaran pero que tampoco sobraran para que no se quedasen fríos, Total, que de tanto hacer viajes del horno a la bolera y de la bolera al horno, a las zapatillas les dimos buen tute.
En otro orden de cosas, resultó llamativo ver cómo llegaban de barro los ciclistas y sus bicicletas. Prácticamente llenaban el juego de bolos haciendo cola para limpiar todo ese barro con la máquina de agua a presión que nos dejó Jesús Cubillo (en este pueblo no hay más que Jesuses); si no llega a ser por eso, todavía están lavando bicicletas. Para que os hagáis una idea, a causa del barro, hubo bastantes averías en los cambios, frenos, etc…
Por si este follón fuera poco, quedaba el asunto de la comida, del que también nos encargábamos, acogiendo en la escuela a unas 80 personas que comieron una olla podrida (cocinada por J. Pascual), postre, café y tigretones.
La jornada fuera un éxito. Climatológicamente hizo el mejor día de la semana, que es muy importante. En lo que nos toca, los cuevachos estuvimos en nuestra línea, dejando el listón muy alto por nuestra implicación y capacidad de organización. Y no es que lo diga yo, es lo que nos han transmitido desde la organización.
Ya pasamos al 31 de diciembre y a la participación de cuevachos y simpatizantes en la San Silvestre de Burgos.
Espectacular. Casi se llena la lista porque nos apuntamos 29 a correr y luego estaba la lista alternativa del Desigual, que son los animadores con los que al finalizar tomamos una copa de champán. No quiero dejar pasar la ocasión para mencionar que las chicas brindaron “por la Behobia”.
Después de cenar, empezamos el año comiendo las uvas en la escuela y luego música. También se cumplió con la cita anual que muchos tienen con la báscula, que este año se libró de dar con sus muelles en el río.
Y ya llego a la noche de reyes…que empieza varios días antes porque hay que comprar lo necesario para la cena, los juegos para los niños que se han apuntado, los detalles que ser sortean… preparar la cena, el bingo…Un buen jaleo.
Quiero mencionar a Ana Mari, que nos regaló las bolsas con las chuches y el carbón dulce para los 16 niños que se habían apuntado. Además del ahorro económico que eso significa está el ahorro de tiempo para los que se encargan de las compras. También reconocer la disposición de los chicos que, en cuanto se les dijo, ayudaron sin dudar, lo mismo que Pablín, Bernardo o Santi, siempre dispuestos a ir con el tractor.
La cena, que no cambia de menú ni de precio desde hace bastante tiempo, estaba riquísima. De este año destacaría que de las 65-70 personas que estábamos cenando había más de fuera que de Cueva. No se qué lectura hacer.
Por lo demás, todo salió más o menos según lo previsto. Para no tardar tanto repartiendo los regalos, se llamó a los niños de tres en tres y cada rey le entregaba el juguete, el carbón y las chuches a uno, en lugar de pasar cada niño por los tres reyes para que cada uno le diera una cosa.
Del bingo, poco puedo decir puesto que apenas estuve. La escuela llena hasta la bandera. Sé que hubo que esperar un rato para empezar pero Roberto, con su maestría habitual, hizo más llevadero el retraso.
Y poco más… bueno, no, me queda decir que el día de reyes por la tarde, quienes pudimos, estuvimos sacando mesas, sillas y alguna bebida de la escuela que ya habían dejado recogida los chicos, recogiendo y fregando el horno, repartiendo a la gente del pueblo las sopas de ajo que sobraron la noche anterior y también quedamos el sábado 11 para recoger los adornos navideños. Es que cuando hablamos de estos momentos de fiesta, casi nunca se menciona el trabajo de recoger que queda después y no es justo.
Para terminar ¿alguien adivina qué vamos a hacer después de recoger? Ya os lo digo: comer los filetes que sobraron de la noche de reyes y que guardó Tere en el congelador. No me digáis que no era fácil la respuesta.