miércoles, 30 de octubre de 2013

ESCUELA Y CREATIVIDAD

Aquí estoy otra vez, en la soledad de este universo llamado internet, para colgar algo que me ha parecido interesante y albergar la esperanza de que sea leído y provoque debate.

Hago un copia-pega de lo que he visto y no me he tomado la molestia de averiguar la autoría del cuento.

Allá va:

Cuento de Helen E Buckley
“Una vez el pequeño niño fue a la escuela. Era muy pequeñito y la escuela muy grande. Pero cuando el pequeño niño descubrió que podía ir a su clase con sólo entrar por la puerta del frente, se sintió feliz.
Una mañana, estando el pequeño niño en la escuela, su maestra dijo:
Hoy vamos a hacer un dibujo.
Qué bueno- pensó el niño, a él le gustaba mucho dibujar, él podía hacer muchas cosas: leones y tigres, gallinas y vacas, trenes y botes. Sacó su caja de colores y comenzó a dibujar.
Pero la maestra dijo: – Esperen, no es hora de empezar, y ella esperó a que todos estuvieran preparados.
Ahora, dijo la maestra, vamos a dibujar flores.
¡Qué bueno! – pensó el niño, – me gusta mucho dibujar flores, y empezó a dibujar preciosas flores con sus colores.
Pero la maestra dijo: – Esperen, yo les enseñaré cómo, y dibujó una flor roja con un tallo verde. El pequeño miró la flor de la maestra y después miró la suya, a él le gustaba más su flor que la de la maestra, pero no dijo nada y comenzó a dibujar una flor roja con un tallo verde igual a la de su maestra.
Otro día cuando el pequeño niño entraba a su clase, la maestra dijo:
Hoy vamos a hacer algo con barro.
¡Qué bueno! pensó el niño, me gusta mucho el barro. Él podía hacer muchas cosas con el barro: serpientes y elefantes, ratones y muñecos, camiones y carros y comenzó a estirar su bola de barro.
Pero la maestra dijo: – Esperen, no es hora de comenzar y luego esperó a que todos estuvieran preparados.
Ahora, dijo la maestra, vamos a dibujar un plato.
¡Qué bueno! pensó el niño. A mí me gusta mucho hacer platos y comenzó a construir platos de distintas formas y tamaños.
Pero la maestra dijo: -Esperen, yo les enseñaré cómo y ella les enseñó a todos cómo hacer un profundo plato. -Aquí tienen, dijo la maestra, ahora pueden comenzar. El pequeño niño miró el plato de la maestra y después miró el suyo. A él le gustaba más su plato, pero no dijo nada y comenzó a hacer uno igual al de su maestra.
Y muy pronto el pequeño niño aprendió a esperar y mirar, a hacer cosas iguales a las de su maestra y dejó de hacer cosas que surgían de sus propias ideas.
Ocurrió que un día, su familia, se mudó a otra casa y el pequeño comenzó a ir a otra escuela. En su primer día de clase, la maestra dijo:
Hoy vamos a hacer un dibujo.
Qué bueno pensó el pequeño niño y esperó que la maestra le dijera qué hacer.
Pero la maestra no dijo nada, sólo caminaba dentro del salón. Cuando llegó hasta el pequeño niño ella dijo:
¿No quieres empezar tu dibujo?
Sí, dijo el pequeño ¿qué vamos a hacer?
No sé hasta que tú no lo hagas, dijo la maestra.
¿Y cómo lo hago? – preguntó.
Como tú quieras contestó.
¿Y de cualquier color?
De cualquier color dijo la maestra. Si todos hacemos el mismo dibujo y usamos los mismos colores, ¿cómo voy a saber cuál es cuál y quién lo hizo?
Yo no sé, dijo el pequeño niño, y comenzó a dibujar una flor roja con el tallo verde.”



martes, 29 de octubre de 2013

SE ADMITEN OPINIONES

Esto me ha llegado:


En Madrid han tenido que "mezclar" alumnos de concertada y publica por riesgo de derrumbe en una escuala pública.

Los responsables de la escuela concertada han enviado una carta a los padres sus alumnos  tranquilizándoles porque tendrán horarios de entrada y salida distintos que los chicos que vienen de la pública y no se mezclaran en ningún momento.

Además les hacen un descuento de 50 euros en la contribución voluntaria mensual por el  agravio...



viernes, 25 de octubre de 2013

Metiéndome en harina

Esta semana, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos a "tumbado" la doctrina Parot. Sin entrar a valorar si es acertada o no esta sentencia, me pregunto ¿qué opina este tribunal de los derechos humanos de las personas que llegan a Europa en patera?

lunes, 21 de octubre de 2013

Enlaces de las fotografías

Bueno, aquí estoy dispuesto a experimentar a ver cómo puedo meter los enlaces de las fotografías para que las vea quien quiera. Creo que dando al botón derecho encima del enlace se accede a ellas.

Enlace fotos de la carrerita:

https://picasaweb.google.com/lh/sredir?uname=jemasuri&target=ALBUM&id=5932834902810940225&authkey=Gv1sRgCL6CtaLMxpOgIw&invite=COfR668C&feat=email


Marcha al Monasterio de San Pedro Cardeña

https://picasaweb.google.com/lh/sredir?uname=jemasuri&target=ALBUM&id=5892162988712941617&authkey=Gv1sRgCNqFvPuY6qT5Qg&invite=CJOiy5kJ&feat=email

Hasta la próxima.

jueves, 17 de octubre de 2013

CARIDAD O REPARTO EQUITATIVO


Llevo años ayudando en un comedor social que, por desgracia, cada vez está más lleno. Como todos, intento aportar mi granito de arena a un mundo más justo.
Seguiré haciéndolo a pesar de tener la creencia de que esta situación no se arreglará hasta que las personas que tienen poder de decisión estén convencidas (¡menuda quimera!) de que no haría falta caridad si hubiera un reparto más equitativo de los recursos del planeta, entre ellos los alimentos, y un respeto por la soberanía alimentaria (Gustavo Duch y Carlos Taibo son dos buenos referentes).
Al hilo de lo que he dicho, os invito a leer los siguientes extractos de una noticia del diario El País tras la visita de “mandamases” europeos a Lampedusa; la muerte de más de 300 personas que, huyendo de la pobreza extrema, pretendían llegar a esa isla, era el motivo por el que estaban allí:

 “…solo ante la insistencia de la aguerrida alcaldesa de Lampedusa, Giusi Nicolini, los mandatarios aceptaron modificar el programa y visitar el centro de acogida para inmigrantes situado al otro lado de la isla…”
“…Oiga", vino a decir, "¿y de esos 30 millones de euros no tendrán mil euros para comprar dos tiendas de campaña, de esas que usa el Ejército o la Protección Civil, para que los refugiados no sigan pasando frío y mojándose?..."
“…Angelino Alfano, que además de vicepresidente es ministro del Interior, ensayó una respuesta, visiblemente molesto, incluso enfadado con el autor de la pregunta. Pero no fue capaz de darla. Dijo no sé qué de un contrato que ganó una empresa y recurrió otra y la burocracia italiana….”
Y todavía hay quién piensa que vienen en un viaje de placer…

lunes, 14 de octubre de 2013

UN EQUIPO CON MAYÚSCULAS

Casi se me olvida.
En la sección de deportes de una emisora de radio, pude escuchar una noticia; pero noticia de verdad, no prensa rosa deportiva que es la mayoría de lo que hay. Cuando terminó pensé "esto tengo que colgarlo en el blog"
La noticia en cuestión es que el Mirandés salvó la categoría gracias al dinero que pusieron directivos y jugadores. Transcribo parte de la noticia:

"...Llegó a estar descendido, según anunció el propio presidente de la Liga de Fútbol Profesional (LFP), Javier Tebas, bien conocido en Vitoria ya que fue el abogado de Piterman en el Alavés. Pero no, el Mirandés se mantiene en Segunda división y está, de hecho, 'vivito y coleando'.
... El compromiso y la solidaridad de esta plantilla se aprecian en cada encuentro y el aficionado a la 'categoría de plata' pudo comprobarlo (...) a finales de julio, cuando, al límite del plazo para reunir el dinero que permitiera la conversión en Sociedad Anónima Deportiva del Mirandés -un club histórico fundado en 1927-, los capitanes del equipo, Iván Agustín, Pablo y Mujika, los mismos que ahora se entregan en cuerpo y alma por la camiseta rojilla, lideraron una iniciativa pionera, junto con directivos e incluso exjugadores, para alcanzar la cantidad necesaria (1,3 millones de euros) para mantener la categoría.
Así, el actual delantero Díaz de Cerio contribuyó con 150.000 euros, los mismos que el exrojillo Raúl García, mientras que los citados capitanes, con el resto de compañeros, llegaron a otros 400.000 euros, que junto al dinero puesto por directivos hizo posible el milagro."

Desde luego, un ejemplo a seguir.
Pues eso, que cuando escuché la noticia me acordé de Cueva y de que, ya lo dije una vez, en muchas ocasiones, funcionamos como un equipo con mayúsculas.