miércoles, 17 de febrero de 2010

UNA DE TANTAS FORMAS DE HACER MORCILLAS


Para empezar, decir que hay casi tantas clases de morcillas, incluso dentro de nuestra provincia, como de tortillas o de ensaladas. Es más, cada casa tiene su “toque” particular.

         Nosotros os vamos a tratar de explicar cómo las hacemos aquí.

        INGREDIENTES

-         Arroz
-         Cebolla
-         Sangre
-         Manteca
-         Pimentón dulce
-         Pimentón picante
-         Pimienta
-         Sal
-         Tripas para embutirlo. Pueden ser de cerdo, de vaca o sintéticas. La unidad de medida cuando la venden es la vara.  Nosotros usamos las secas que hay que meterlas a remojo durante una noche. Hay quién las compra frescas con sal.
-         Madeja de algodón para atar los extremos de las tripas

Para hacerlas nos hará falta una gamella donde se mezclarán los ingredientes y una caldera o recipiente metálico para poner a cocer las morcillas.

PARA HACERLAS

-         Se lava un poco el arroz para que suelte el almidón.
-         Se pica la cebolla y se mezcla con el arroz en la gamella, dejándolo toda la noche. De esta forma, con el agua que suelta la cebolla, el arroz se empapa y queda más suave.
-         Al día siguiente se parte la manteca en trocitos, se añade al arroz con la cebolla y a todo ello se le vierte la sangre dándolo vueltas.
-         Se embute la mezcla en las tripas a las que previamente se les ha atado un extremo, sin llenarlas demasiado para que al cocerlas no se revienten debido a lo que puja el arroz.
-         Se ata el extremo que falta de la tripa y ya está lista la morcilla para cocer.
-         Con una aguja se pincha en la tripa para que salga el aire
-         Cuando hemos terminado, las metemos todas en una caldera (antes eran de cobre) o en un recipiente metálico y las cocemos.
-         Al cocerse, las que suben a la superficie se vuelven a pinchar para que salga el aire y se hundan.
-         Sin ser algo exacto, desde que empieza a hervir el agua, alrededor de hora u hora y media, dependiendo del grosor de la tripa o de la intensidad del fuego, será suficiente para que se hagan.
-         Para que evitar que se revienten no conviene que hiervan a fuego demasiado fuerte, ni removerlas mucho cuando están casi cocidas.
-         Para saber si ya están hechas, se saca una y se prueba.

PARA DISFRUTAR

Mientras observamos la lumbre y esperamos a que se terminen de hacer las morcillas, tomar un café y conversar tranquilamente, al ritmo del fuego, es el complemento perfecto para hacer de ésta una jornada inolvidable.


martes, 9 de febrero de 2010

PROPUESTAS

Hola, aquí iremos dejando diversas propuestas... si podéis estaría bien irlas discutiendo:

Primera propuesta:
· Charla sobre Banca Ética - Comercio Justo.