Segunda salida de los andarines amigos de Cueva. Digo lo de amigos porque el grupo no lo formamos sólo personas del pueblo y como de alguna manera hay que llamarlo, pues se me ha ocurrido esa.
Esta vez salíamos desde la Iglesia que hay entre Matalindo y Cabañas hasta Matanzas; en teoría 16 kms. Comenzamos subiendo de forma muy cómoda, por buenos caminos, entre pinos buena parte del tiempo, con animadas y variadas charlas y algún charco en el que los dos perros que nos acompañaban se refrescaban.
Emprendimos de nuevo la caminata y empezó la aventura. El camino terminó por desaparecer y nos empeñamos en cruzar un arroyo, ahora para este lado, luego al contrario...Así hasta que conseguimos que Jose (que llevaba unas zapatillas de rejilla) metiera los pies al agua. Una vez conseguido, decidimos ir paralelos al arroyo, a ver dónde llegábamos, porque al GPS se le terminó la batería y ninguno sabíamos a ciencia cierta dónde estábamos y qué dirección seguir. Haciendo caso a los más jóvenes del grupo, enseguida llegamos hasta el refugio que habíamos visto antes de almorzar, lo cual nos puso en la senda de regreso.
A decir verdad, ese ratito que estuvimos desorientados, fue el más bonito de la mañana. Por sus paisajes, por los comentarios jocosos que se dieron y por la sensación de aventurilla que había dado a la marcha.
Para redondear la jornada, luego comimos en el horno. Como siempre, el ambiente genial.
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